28 oct. 2015

Miedo.

23:49.

El mundo sigue girando, las personas llevan prisa, ya nadie piensa en nadie.
Acostumbrados a la rutina no nos damos cuenta de lo temprano que oscurece.
Y pasa otro día.
Seguimos viviendo como se supone que uno debe hacerlo, sin pararte a pensar.
Trabajamos, nos formamos, estudiamos, nos preparamos, nos angustiamos y seguimos actuando como debe ser.
Así está establecido. Es lo correcto.

Mientras continuamos por el camino ya fijado, conocemos, reímos, lloramos, experimentamos, tememos y arriesgamos.
Y sin salir del camino marcado, elegimos. Sin creer que un día, todo se acaba. En cualquier momento.

Nos sorprende y nos asusta porque seguiremos viviendo sin pararnos a pensar.
El miedo al cambio.



3 may. 2015

¿Qué les digo, mamá?

Pues aquí me tienes otra vez, escribiéndote... supongo que tras unos cuantos años es mi forma de comunicarme contigo. Nunca sabré si esto llega a alguna parte, nunca lo he pensado, tal vez esa incógnita me ayude a sobreponerme en un día como el de hoy. Solo así siento que te tengo conmigo.

Mamá, aquí abajo están todos locos. Llevo semanas viendo anuncios absurdos de "demuéstrale a tu madre lo que es para ti", pero dejando claro que se lo tienes que demostrar el primer domingo de mayo. Todos se vuelven locos recordando lo muchísimo que os quieren y todo lo que les ayudáis en su día a día. Pero el lunes todo volverá a ser como antes.

Para mi desgracia, desde hace casi 5 años, nada nunca ha sido como antes. Me arrebataron mi tierra firme. Desde aquel día no hay instante en el que no estés presente, en el que no te recuerde, o no intente imaginarme lo que opinarías respecto a mis actos, mis decisiones, mi manera de ser. Quiero pensar que tu mayor regalo en días así es verme y estar segura de que seguiré el camino que tú, de alguna forma, quieres que siga. 

Desde ese 13 de mayo vivo por y para eso, mamá. Y no sabes la rabia que me dan estos días, el dolor terrible que siento cuando veo a hijos tan estúpidos infravalorándoos de tal forma. Yo estoy convencida de que también lo he hecho más de una vez, estoy segura de que te di miles de quebraderos de cabeza, sobre todo al final... Tal vez no supe llevarlo, mamá. No sé si lo haría de otra manera hoy, pero sí valoraría todo lo que ayer no me importaba. 

El hecho de tener a alguien que te empuje, que te ayude a elegir cuando dudas, alguien que te escuche, simplemente, que no te juzgue por tus errores, que te levante y te anime a seguir cayendo, puesto que ella ya lo ha hecho. Todo lo que tú estás viviendo ella lo ha experimentado por mil, tiene una visión que tal vez nunca entenderás, pero es, probablemente, la única persona en el mundo que tome decisiones por y para ti. Su puta felicidad depende de ti, joder. Puedes llamarlo egoísmo si quieres, al fin y al cabo, ella elige lo mejor para ti porque verte bien es su único modo de supervivencia. ¿Y me estáis diciendo que solo se le dedica un puto día al año? 

A todos los afortunados, de verdad, no seáis tan estúpidos de quererlas solo el primer domingo de mayo. No sois conscientes de todo lo que os dan, no tenéis la más mínima idea de la falta que os hará el día de mañana. No, crees que te haces una idea pero de verdad, no es ni una cuarta parte. Quiérela hoy, gilipollas. Pero también hazlo mañana. Y valórala con tus actos, desde que naciste ella no ha velado más que por ti, su seguridad y su vida propia pasa a un segundo plano. Te lo dice alguien con un vacío que nunca jamás en la vida podrá llenar. Forma parte ya de mi camino. 
Quiérela ahora, valórala ahora, y sé feliz por ella. Mañana igual no tienes la suerte de poder volver a lo de antes.

En fin, mamá. Me despido ya, no sé qué mas decirles... me tiene anonadada esta sociedad, supongo que yo seria así si no hubiera pasado todo esto. No les culpo, en realidad. Tal vez sea envidia. Ellos, al fin y al cabo, te tienen. Yo, pese a llevarte en mi piel de por vida, no puedo sentirte de tal manera. Mil personas me han vendido eso que tanto se dice, sabes? Eso de que estás de otra forma, de que debo aprender a vivir con ello, eso de que desde arriba controlas mis actos... y me obligo a creerlo. Me obligo a tener esa seguridad por ti, porque sé que no dejarás que cometa errores, al menos no esos que no quieres que cometa; me obligo a estar convencida de que desde allá arriba seguirás orgullosa de mi, a pesar de todo lo que haga, me sigo obligando a hacer mi vida, a pesar de no acostumbrarme a no tenerte. Ya sé, mamá, sé que no podré acostumbrarme nunca a eso, que debo aprender a vivir de otra forma, a convivir con ello... pero en días como los de hoy, se hace difícil no pensar en qué hubiera pasado si las cosas hubieran sucedido de otro modo. Pero bueno, me seguiré obligando. Siempre. Me obligo y obligaré a diario a ser feliz, porque sé que de esa manera, tú también lo serás. 

Recuerda, mamá. Siempre viviré por y para ti. 



Feliz día a las mejores.

20 ene. 2015

Stop.

Acelera. Sonríe.
Acelera. Sonríe. Equivócate.
Vuelve a acelerar. Vuelve a llorar.

Freno de mano. Repara en tus actos.
Frena. Repara en tus actos. Vuelve a equivocarte.

Acelera. Frena. Vive.

4 may. 2014

Aprendiendo a admirarte.

"Hola mamá. 
Dicen que hoy es tu día, un día para quererte y para hacerte un pequeño homenaje. Un pequeño regalo. 

Ya ves... siguen sin darse cuenta de que vosotras os merecéis todos los días del año. Lo dejo pasar, porque nunca lo entenderán. Muchos prefieren cegarse en este consumismo, borrando valores de verdad. Me queda el consuelo de que muchos otros lo saben, y saben aprovechar todos los días para estar con las suyas.

Yo, como bien sabes, hace cuatro años que no puedo estar a tu lado. Me cuesta mucho, aún a día de hoy, entender por qué tuviste que marcharte... cuando yo sí sabía (o al menos lo intentaba) quererte todos los días del año. La verdad es que aún así, no hay un solo segundo que deje de recordar esa frase que dice que 'uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde'. Prefiero no plantearme si de verdad te empecé a valorar algo tarde. Supongo que en cualquier familia hay discusiones, problemas y errores. Al fin y al cabo, todos somos humanos, y a vosotras no os dan un manual para ser la mejor madre. 

El caso es que si me pongo a pensar en todos los años que pude estar contigo, no recuerdo un solo día en el que no me sintiera orgullosísima de ti. Ahora lo valoro mucho más, pero siempre supe que eras la más fuerte de este planeta. Tenías una paciencia... que gracias a Dios heredé. Tenías una fortaleza, unas ganas de convertirnos en mejores personas cada día, de enseñarnos unos valores, unos principios morales muy fijos, muy claros. Que nos inculcaste a las tres y que a día de hoy defendemos

No sé, mamá... la verdad es que no me gusta ponerme triste recordándote, porque sé que te gustaría que sonriésemos al pensar en ti, que siempre te recordásemos fuerte, luchando y riendo. Prometo que la gran mayoría de las veces sí lo hago, y me gusta hablar de ti a la gente, porque te admiraba, te admiro y te admiraré siempre. 

Las cosas no fueron nada fáciles, y en los 16 años que me permitieron estar contigo supiste darme auténticas lecciones de vida. Con cada discusión aprendía, con cada grito, cada castigo o cada recompensa. Me dejaste muy claro que cada cual tiene lo que se merece, que hay que ser consecuente con tus actos, y que pasara lo que pasara debíamos darle a cada cosa la importancia que se merece. Yo intento llevarlo a cabo como me enseñaste... aunque te reconozco que muchas veces flaqueo, y me encantaría tenerte presente para que me dieses el empujón que me falta. Para señalarme los errores o para animarme si ves que es lo adecuado. 

Supongo que en este día tan especial para todas vosotras, debemos recordaros que siempre habéis sabido tener las palabras adecuadas para el momento adecuado, que desde que estamos en el útero materno ya sólo vivís por y para nosotros. Que nuestros errores son los vuestros, y que nuestros logros también lo son. No sé los demás, pero yo sí puedo asegurar que aún en tus últimos meses de vida, cuando ya te costaba todo el doble, seguías peleando también... por y para nosotras. 

Y aún con todo esto y más, están emperrados en dedicaros tan solo un día al año. Lo sé, mamá. Están locos.

Yo te aseguro que te seguiré dedicando todos mis días, porque tú así lo hiciste y porque te debo mucho más que la vida. Puede ser, Elisa... puede ser que aún esté aprendiendo a admirarte.




Feliz día.

1 abr. 2014

Boja per tu, Barcelona.