9 dic. 2012

Punto y aparte.

Otra vez.

Parece que no me dan tregua, que estoy condenada a las despedidas. A un hasta luego en el caso más suave y a un adiós en el más horrible. En parte agradezco que no sea un hasta siempre. Ya que otro así en esta etapa de mi vida serviría para terminar de oscurecerme por completo.

Me toca volver a apretar los dientes. Sonreír y esperar que pase el tiempo.
Me he dado cuenta de que me paso la vida esperando. Esperando a terminar el curso, esperando a que llegue verano, esperando a volver a Madrid, esperando a volver a verles, esperando, esperando, esperando, esperando...
Me canso de esperar.

Otra de las cosas que he analizado a lo largo de estas semanas, ha sido ver como, en parte, estoy condenada a las relaciones a distancia. A las despedidas continuas, al echar de menos...
Y no os equivoquéis, estar condenado... no significa automáticamente acostumbrarte a ello. Para nada.
Más bien todo lo contrario.
Cada vez es más difícil notar a esa persona cerca, aún a pesar de los cientos de km. Esta fuerza que no sabía de donde la sacaba empieza a agotarse... Y eso me da miedo.
Me da miedo todavía de no ser consciente del todo de las cosas... que esto que me pasa ahora sea sólo el principio.

No me gustan los finales, ni las despedidas... ni siquiera los hasta otra. Me da miedo que un "hasta luego" se convierta en un "ya nos veremos... o no". He visto a tanta gente marcharse para no volver fingiendo que le importaba que ya no me creo nada. Esos "ya nos veremos" que se transformaron en palabrerías... y yo creo que en el fondo lo sabía. Me lo esperaba.

Si me guío por todo lo que me dice la gente me hubiese quedado sola hace tiempo... porque "nada es para siempre". Pero a mí me enseñaron que lo importante, más allá de tu futuro o del dinero, es estar rodeado de gente que te quiere de verdad, gente que te valore y te acepte tal y como eres. Eso no son palabrerías. Y lo más importante... si las encuentras, cueste lo que cueste, no debes dejar escapar a esas personas que formarán parte de tu vida y te ayudarán a hacer de ella algo mejor.

Tú eres una de ellas. No formas parte de las palabrerías... de esa gente que se marchó para no volver, ni siquiera sin km de por medio. Hay gente que se va aunque esté cerca... y hay gente que está ahí aún a pesar de los cientos de km... incluso miles. Lo he vivido, lo sé. Propia experiencia.

Ahora me toca aprender a llevarte conmigo aunque estés lejos, a asumir que cuando te llame no podrás aparecer en 15 minutos en la puerta de mi casa. A que tenemos los abrazos contados... tengo que aprender muchas cosas.
Se me marcha ese escudo protector que tanto me apoyaba en los días de la risa. Que le puso cojones a la vida y apretó los dientes desde el minuto uno. 
Tienes una fortaleza que admiro, y un corazón que vale oro.

Sólo te pido que no te olvides de mí, porque yo no lo voy a hacer. Es fácil recordar alguien que te da tanto.
Sólo nos separarán unos 2.000 kilómetros.
Si hace falta aprenderé a volar.

Sólo es... un punto y aparte.
Gracias por todo.



28 sept. 2012

Di NO a la nueva interfaz de Blogger.

Porque todos sabemos que es basura.





















































Igual os pensáis que esto es una mierda de actualización y que simplemente no tenía ideas, no? PUES NO, LISTOS.





También me da pereza.

13 ago. 2012

Sin respiro.

.
Otro puto día 13.
No soy supersticiosa, no le tengo miedo a los gatos negros, ni a que se rompa un espejo ni a pasar por debajo de una escalera... pero este día tiene algo.
Algo que me hace sentir escalofríos, algo oscuro, negativo, dañino.
Este jodido número puede parece un número cualquiera, pero es el día en el que la vida me pone a prueba...
Baches, rachas, etapas...
Ya.

Hoy me he dado cuenta de que me he tenido que comportar muy mal en otra vida, he tenido que ser asesina en serie o política, para que ahora, en tiempo récord, me devuelvan todo esto.
O eso, o es que como dicen por ahí... no existe la perfección en ningún sitio. Ni siquiera ahí arriba.

Yo le pido a la vida, al karma, a Dios, a quien sea que está ahí y que dirige todo, que nos de una tregua.
Un tiempo de descanso, que nos deje levantarnos, que pare de ponernos piedras en el camino, que sea un poco más justo. Que castigue a delincuentes, que ayude a quien lucha y que de un empujón a la gente que ha tirado la toalla.
Reconozco que no soy de las personas más fuertes, que esto le pasa a mucha gente y que bien es cierto que todo pasa por algo. Pero como siga apretando me voy a ahogar.

El último bache, otra pérdida para mí y para mi familia. Y como siempre, sin explicación.
Porque los que más luchan, los que pelean por seguir en este mundo día sí, día también son los que terminan yéndose más rápido. ¿Quién dirige eso que denominamos cielo? ¿Por qué es tan egoísta? ¿Qué pretende transmitirnos o enseñarnos con todo esto?
No me creo eso que dicen que esto te hace más fuerte. Ya no. Porque veo a mi familia cada vez más débil, ¿dónde está esa fortaleza? ¿Cómo se supone que llega? ¿De verdad es tan importante?

La fortaleza está sobrevalorada. No me gusta ser fuerte si éstas son las condiciones.

Siento rabia. Siento impotencia.
No depende de mí, yo no puedo hacer nada para cambiar las cosas. Pero le intento buscar un lado positivo, una explicación, un porqué... y nada. No hay motivos para hacernos esto. No es justo.

Me queda pensar que allá donde estés, estarás tranquila y descansando. Querías hacer un montón de cosas, querías salir ya de ese puto hospital y encontrarte mejor... y no puedo sentirme más orgullosa, ya que marchaste peleando de principio a fin.
Estoy tranquila, porque estoy segura de que estás acompañada de dos grandes mujeres que también marcharon en su día como dos luchadoras.

Yo sé que a partir de ahora tengo 3 ángeles que me protegen y que cuidarán para que yo esté bien. Pero no os preocupéis, por suerte me he encargado de tener muy buena gente a mi lado, muy de verdad y aunque muchos estén lejos, siempre les noto muy cerca. Mamá lo sabe de sobra.
Pero ahora sólo te pido que desde donde estés, cuides y protejas a tu familia, porque para que yo sea feliz, necesito ver de nuevo a mi abuelo sonreír.


Será imposible olvidar tu sonrisa.
No dejaré de recordarte, tía...
Hasta siempre.

4 ago. 2012

Basta (bis).

Quiero dar las gracias a El Chojin por concentrar todo lo que opinamos en un solo vídeo.
Por ser nuestra voz.



Me encantaría citar algo que destaque de esta canción, pero para ello tendría que poneros la letra entera.
Indignación.

15 jul. 2012

Basta.

"Necesitamos un cambio" "Nos os dejéis engañar" "Yo prometo que..." "Costará pero se conseguirá" "Tenemos que hacer un esfuerzo"

Palabras, palabras, palabras, palabras y palabras.

Hace un par de días, estallé.
Lo que no consiguieron mis desgracias personales, las malas noticias y la negatividad en mi familia, lo logró un gobierno que prometió un cambio y sí, lo ha hecho. Pero no como muchos de sus votantes pensaban.

Llorar con todas mis ganas por la situación de este país, es algo que, con 15 años, creía imposible. Me decían que las cosas iban mal y que irían a peor, pero la verdad es que nunca fui consciente de ello. Lo veía pasar, y no me daba cuenta de hasta qué punto me podía afectar. Era algo secundario.
Hoy, veo las noticias y me echo a llorar. Y no metafóricamente. Nunca, jamás había sentido esta impotencia, esta rabia acumulada por culpa de este puto egoísmo que nos rodea.

A día de hoy, tengo 18 años y no tengo futuro. Como ninguno de los jóvenes en España. No tengo futuro y no confío en que se haga algo para evitarlo. Porque a quien debería importarle, a quien debería mirar por el pueblo, por nosotros, le da igual. No confío en ninguno de nuestros gobernantes, políticos, ni periodistas. De nadie me fío, nadie dice la verdad. Todo está difuminado. Las cosas ya no son blancas o negras, todo está teñido. Teñido de negro.
Los que nos tendrían que proteger nos agreden, los que tendrían que pensar por nosotros piensan por ellos, nuestro dinero ya no es nuestro, y la presión a la que están sometiendo al pueblo está costando vidas.

Me da miedo abrir un periódico. Me da miedo poner las noticias y encontrarme a un policía agrediendo a un manifestante que está sentado en una plaza. Me da miedo que hablen de suicidios, de desahucios, de guerra. Y duele que los que deberían estar con nosotros, estén atacándonos.

Esto ya no es un cambio, nunca lo fue. Nos siguen engañando y no queremos despertar. Es normal. Yo tampoco querría ver todo esto. Conocidos, amigos, familiares en paro. En la calle. Que buscan una salida, y no encuentran nada más que crisis, recortes, más gente en paro y más desesperación.

Desesperación. Esa es la palabra. La puta palabra que definiría todo esto (sin contar chorizos, ladrones, corruptos, y más ladrones).

A mí en el instituto me enseñaron que los gobernantes dirigían y pensaban por su país. Un gobernante a día de hoy es sinónimo de corrupción. Un gobernante es sinónimo de mentira. Porque a un político ya no se le aplaude (más allá del congreso), se le grita, se le exige, se le pide explicaciones... y nunca jamás dará una respuesta sincera. Porque no lo son. Son egoístas. Todos lo han demostrado, más allá de izquierdas o de derechas, de PP o de PSOE. TODOS.

Así que estamos solos. Ni políticos, ni policía, ni periodistas. Todos nos engañan y nos mienten. Todos miran por ellos.

No nos queda otra que despertar, que despertar y empezar a gritar. No hay más. No nos quieren escuchar pero lo van a tener que hacer. Yo quiero un futuro aquí. Para mí y para mis hijos. ¡Hagamos ruido! Recordad que gota a gota se forma la marea.

SAL A LA CALLE Y DI BASTA.


La crisis, sin paños calientes.

6 may. 2012

Y como tú ninguna.

Ella.

17 de febrero de 1994.
Tras haber aparecido en su vida hace pocos meses, decidí que ya era hora de ver luz, de salir y conocer este pequeño mundo que años más tarde se iba a convertir en mi vida.
Salí, he de reconocer que le di mucho la lata, que salí pronto, mal y fea. Realmente las cosas no pintaban bien, pero me hicieron fuerte desde el minuto uno de mi vida. Y con mis 7 meses de vida, me quedé.
Desde ahí, es verdad que yo quedé marcada en su vida (ya no sólo por las cicatrices de la cesárea), pero realmente ella quedó en la mía para siempre.
Con ella aprendí a caminar, a hablar, me educó, me cuidó y año tras año me enseñó a tener unos valores, unos principios en la vida, a ser sincera, a arriesgar para poder ganar y a confiar en mi misma.
También supo hacerme ver cuándo me equivocaba, me enseñó a rectificar, me mostró que las segundas oportunidades a veces pueden salir bien. Y que con el paso del tiempo, al contrario de lo que tú pensabas, no sólo aumentan las responsabilidades, sino también los miedos. Miedos que debías afrontar con todas tus ganas y tu fuerza.

Me hizo ver que "madre" no es el sinónimo de perfección; pero si de trabajo, lucha y paciencia. Cuánta paciencia...
Me daba con la zapatilla cuando me tenía que dar, y 2 de cada 3 broncas las escuchabas desde el salón.
1, 5, 8, 10, 12, 14 años... yo iba creciendo y cada día más la entendía. Con el paso del tiempo me he sentido más orgullosa de ella.
Pero el día que me quedará marcado para siempre, será ese en el que tras una mala (por no decir horrible) noticia, ella cogió sus cosas, nos miró fríamente y nos dijo "vámonos a comer por ahí, que tengo ganas". Ese día recordé a mi madre levantándome tras caerme en el parque, secándome las lágrimas tras una pelea entre amigas, o apagando su televisor para preguntarme la lección. Sonreí, y me di cuenta de que todo lo que me había dicho en su día era cierto... Tienes que confiar, confiar en ti misma. Confiar en los demás, y sobre todo, confiar en que todo va a salir bien. Y si no es el caso, disfrutar hasta el último segundo.
Ella lo hizo, disfrutó hasta el último segundo de su vida... planeando viajes futuros, sonriendo y dejando en este mundo una familia que la adoraba. Y que lloró y llorarán por muchos años su ausencia.
Nunca me olvidaré de tantas y tantas charlas junto a ella, porque "si en algún momento falto, sé que harás las cosas bien". Porque yo pensaba que su confianza, su cariño y su amor de madre la cegaba, y que por eso veía en mí una hija "madura", responsable y con ganas de ser mejor persona.
Pero me he dado cuenta de que no es así... de que no solamente confiaba en mí, sino en ella misma. En todo lo que me había enseñado y me había inculcado en estos 16 años que estuvo conmigo. Porque supo dar su última lección de vida. 

Dicen, yo la verdad es que no hago mucho caso, que cada primer domingo de mayo hay que celebrar y homenajear su trabajo, hay que homenajearlas a ellas, hacerles un regalito, o recordarles que las queremos. Abrazarlas, mimarlas, demostrarles que todo su esfuerzo se verá recompensado.

Sé que no soy quien para aconsejar a nadie, tengo 18 años y lo máximo que he hecho en mi vida ha sido estudiar y comer todo lo que ponía mi madre en el plato. Pero sólo os pido un favor...
No las abracéis, no las miméis, no celebréis con ellas que son las mejores solamente un primer domingo de mayo. Porque cuando os falte, el vacío que tendréis será mayor y más largo que 24 simples y cortas horas.

No cometas errores con ella, te ha dado la vida. Abrázala un día porque sí, dile que la quieres por todos esos años que te ha protegido. Agradécele el que en su día no te haya dejado salir, porque tenías que estudiar para un examen que aprobaste gracias a su paciencia. Hazle un regalo cuando te apetezca... no cuando "tenga que ser". Sorpréndele, haz que sonría. Hazle reír. Dale todos los años de felicidad que ella te ha dado a ti cuando eras crío.

Pero sobre todo y lo mejor que puedes y podrás hacer por ella... es que se sienta orgullosa de ti.

¿Os acordáis de la frase de "VIVE TU VIDA DE TAL MANERA QUE CUANDO MUERAS, TÚ SONRÍAS, Y TODOS A TU ALREDEDOR LLOREN"?


Yo viviré mi vida de tal forma que, cuando muera... ella y yo sonriamos, y todos a mi alrededor lloren.

Feliz día de la madre. 

10 abr. 2012

Semana Santa

Y otras vacaciones pasan volando... como éstas.



Han sido divertidas, especiales y únicas. Como ellas.
Pero sobre todo, han sido necesarias.
GRACIAS.

15 mar. 2012

Que nadie lo entiende.

Quería enseñaros un texto, un texto que ha escrito una amiga... gran amiga.
Y soy de las pocas que entiende todo lo que escribe, Me apetecía enseñároslo, porque me hace recordar grandes cosas...
"Jamás pensé que se podría echar tanto de menos a un lugar o una hora.
Un “4 y media en las Tablas”.
Una forma de sonreír, diferente al resto, más brillante, más feliz… más sonrisa que nunca.
Con más ilusión, más ganas, más fuerzas que en cualquier otro lugar y momento.
Una forma diferente de ver la vida, mucho más divertida.
Y unas personas que me hacían feliz durante unas horas al día. Día a día.
Unas personas que el verlas 5 minutos me hacían sonreír durante mucho tiempo. Incluso un año después.
Un coche. El coche más feo que he visto. Pero que cuando el dueño salía, yo sonreía, y solo esperaba a que se acercara y gritara un “¡pero qué hacéis aquí!”
Un final que me ha marcado más de lo que nada podrá hacerlo.
Y cada uno es único. Son perfectos. Son necesarios, de verdad que lo son.
Son mis recuerdos, de mi programa, de mis personas preferidas.
Que los echo de menos, es poco.
Creo que nadie entenderá nunca este… sentimiento, por llamarlo de alguna forma, que se ha creado. Es imposible si no se ha vivido. Es completamente loco.
Es completamente… nosotros.
Es lo mejor que me ha podido pasar.
¿Sabéis que echo de menos?
Despertarme por la mañana, tener un día horrible, pero llegar a casa, encender la tele, y que el mundo se parase, porque ESA era mi hora.
Echo de menos comentarlo, y que hubiese gente que de verdad se sentía como yo.
Que me sacaran de mi vida, durante un rato, y reírme.
Echo de menos el sentir que era parte de algo. Que ellos eran parte de mí.
El pensar que esto era eterno.
Echo de menos volver en el metro, muerta de cansancio y con ganas de volver.
Echo de menos el 28 de junio, el día que empezó mi aventura.
El conocer gente, y más gente, y quedarme con la que de verdad sigue en mi vida, y seguirá mucho tiempo.
Echo de menos que me temblaran las piernas al ver a Ángel Martín, y sentir esa admiración única que siento hacia él.
Verles salir, uno por uno, con una sonrisa para mí. Para nosotros.
Echo de menos esa puerta. Esas pintadas. Hasta esos guardias que te miraban mal si cruzabas.
Echo de menos que me diera igual todo si estaba ahí.
El calor, el frío, los nervios, las ganas de comerme el mundo.
Echo de menos saberme hasta que coche es de quien.
Conocer a todo el mundo.
Echo de menos que mi hermana me llamase, y me soltase: “¿estás ahí otra vez?”
El camino hacia el Mc Donals, porque me moría de hambre, de haber bailado, gritado, cantado, y hablado como no lo había hecho en muchos días.
Les echo de menos.
Me echo de menos a mí allí.
Echo de menos hasta el último día que fuimos.
Echo de menos, hasta pensar que algún día echaría de menos. Y ahora que lo hago, me gustaría volver a atrás y decirme a mí misma que disfrutase, que estaba viviendo una historia que recordaría siempre. Porque fue nuestra historia. La historia de unas personas que hicieron lo posible por conocer a quienes les alegraban los días, y lo consiguieron, incluso más de lo que esperaban. La historia de una niña que fue creciendo a base de humor.
Sé que va a pasar mucho, pero mucho tiempo, y aun seguiré echándoles de menos.
Echando de menos esa sensación. Y es algo que no voy a poder remediar.
No sé cómo explicar lo que han hecho por mí. Simplemente me hicieron cambiar una manera de ver la vida.
Cuando descubrí ese programa en la Sexta, ni siquiera me imaginaba que iba a ser todo esto… sólo… me hacía gracia. Y poco a poco, convertía mis días negros en algo totalmente diferente. Llegaron en el momento perfecto… en el momento en el que no sabía hacia dónde ir. Y fui hacia el lado correcto. Y gracias a ellos conocí a mis amigas. Conocí lo que iba a ser mi forma de ser. Mi forma de mirar, y la forma que me gustaría vivir. Porque me enseñaron, aunque parezca increíble, que sonría.
Porque ellos lo hicieron por mí durante 5 años, para que lo consiguiera. Y ahora lo quiero hacer por ellos.
Y la verdad, tengo suerte de tener este vacío. Eso significa que me hicieron feliz. Y creo que eso que yo sentí, pocas personas lo han hecho. Esa admiración y cariño. Y me enorgullezco de decir que formé parte en algo especial y único. Porque fue el plan perfecto de nuestras vidas.
"

Si terminas este texto con lágrimas en los ojos es que has sentido lo mismo. Es que conoces esa sensación. Esa sensación que no vuelve.
Porque yo también los echo de menos...

16 feb. 2012

Adiós Sin-chan.

Hoy vengo a daros una ____ noticia *inserte ahí su adjetivo*

Ha llegado el día, el momento... me hago mayor.

Y no, ni me han crecido los pechos ni me ha bajado la regla (ojalá fuese esa la noticia, porque querría decir que no la hubiera tenido que soportar durante 6 años más de mi vida).
Pero sí, me hago mayor... mañana cumplo los 18 años.

Hasta ahí bien, ¿qué conlleva cumplir la mayoría de edad?
Cosas horribles. Como por ejemplo las felicitaciones originales...
Están las de "Hey, ya puedes ir a la cárcel jaaaaaaaaaaajajajaja" Bien.
O las de "Ya puedes fumar y beber a lo looooooco legalmente eeeeeh" Vale.
Y la más bonita que es la de "A FOOOOOOLLAAAAAAR".

Señores, ni quiero matar a nadie, ni me voy a convertir en Pocholo.

Otra de las cosas que tiene "hacerte mayor" es que ALGUNOS te tratan como tal...
Y digo algunos porque tu abuela, tu queridísima abuela te seguirá tratando como una niña de 10 años aunque tengas 35, estés casada y tengas unos 11 hijos. Vas a seguir siendo su niña, la pequeña. En mi caso "la peque de la familia". Bleh.
Pero algunos sí que te empiezan a tratar como una chica más madura... Aunque cabe decir, que yo he empezado a ser mayor mucho antes de lo previsto. Circunstancias, personalidad... todo influye en tu "madurez" mental. Supongo que yo a los 16 di un giro enorme, y empecé a tomar ciertas decisiones, asumir responsabilidades y comenzar a darme cuenta de las cosas.
Ahí es cuando cambié el chip, y pasé de querer ser "una chica mayor e independiente que le gusta vivir su propia vida" a "por Dios dame otra vez esos 6 años en los que sólo tenía que preocuparme de terminar toda la comida y hacer los ejercicios de matemáticas".
Así que hacerte mayor (a los 18, 16, 19 o 50... Se han dado casos) conlleva ciertas cosas: responsabilidades, preocupaciones y felicitaciones igual de graciosas que Pablo Motos.

Una de las putadas también (al menos a día de hoy) es que tienes derecho al voto. Sí, derecho, ya... ahora mismo yo diría "tienes ahí una putada que hacer cada cierto tiempo". Porque en estos tiempos, ¿a quién coño votas? ¿De quién te fías? ¿Quién nos va a sacar de la crisis? Dicen que Rajoy... pero a mí un señor que habla así no me transmite confianza alguna.
De momento aún tengo 4 años para pensar a quien meto en "la raja" (estáis todos enfermísimos, hablo de las URNAS).

Pero miremos el lado bueno...
¿Qué beneficios tiene ser mayor de edad?
El acceso a muchísimos locales (ya no solamente a discotecas, coño... que lo tenéis ahí, ahí en la cabeza tol rato...). Yo he tenido que ir a monólogos o galas de cómicos rezando y poniendo cara de "soy adulta, ¿no me ves que tengo cara de adulta?" para que no me pidieran el carnet, porque sí, en la mítica Chocita del Loro, o en algún que otro local de monólogos... la entrada es para mayores de 18. Aunque luego entres igual, vale... pero la tensión se respira en esa puerta.
Y sí, también a discotecas y sitios de marcha.

Particularmente en mi caso... puedo ir a platós sin necesidad de autorizaciones ni "invitaciones". ¿Por qué digo esto? Porque todos conocéis mi etapa 'SLQH'. Pues bien, allí o eras mayor de edad, o ibas invitada o estabas jodida o muy jodida.
Y muchos han chupado calle, y horas de espera por no poder entrar. Ahora yo me solidarizo con ellos. Era una gran putada.
Pues se acabó el "eres menor, no puedes" o el "autorización"... Que odiábamos muchos de nosotros.
Yo el día 21 voy al Intermedio y sin autorización. POR FIN.
También está esto de que puedes beber, puedes fumar, puedes, puedes, puedes, puedes... EXACTO.

Como conclusión diría que puedes, tienes derecho a todo.
Pero amigos, también tienes deberes. Deberes que tenemos que cumplir.

Recuerda, no quieres convertirte en Pocholo.



Desde aquí ya os agradezco el día de mañana, porque me tiene pinta de que va a ser bonito.
Y agradezco ya por adelantado el viaje que me espera, que no tengo conocimiento alguno de lo que pasará... pero será con ellas.

20 ene. 2012

El fin del mundo no está tan lejos.


No mucho más.
#stopSOPA

15 ene. 2012

Dos años.

2 años… que se dice pronto, 2 años desde la primera vez que le vi, en aquel Auditorio de Cangas, entre tantísima gente yo estaba atacada. Por fuera se me veía tranquila, pero no, mega nerviosa. Por fin iba a ver al señor Dani Mateo, aquel humorista que tanta gracia me hacía y con el que me reía tanto. Recuerdo perfectamente que estaba en la fila 9, butaca 5; y delante nuestra una fila de señoras con camisetas de Periodistas Fútbol Club, todavía existente por aquel entonces… y se apagaron las luces, empezó a sonar “A little less conversation” de Elvis Presley y a los pocos segundos salió al escenario un hombre sonriente, agradeciendo los infinitos aplausos y sobre todo dispuesto a reírse de la noche que estaba por llegar. Fue una noche alucinante, carcajada tras carcajada no era consciente de que ese monólogo no era ni una sexta parte de todo lo que estaba por venir.

Y desde ese día, desde ese 15 de enero del 2010, empecé a ir a verlo cuando tenía ocasión, cuando podía y para qué mentir, la mayoría de las veces podía. No sé cuántas veces van ya, la verdad es que he perdido un poco la cuenta… sé que han sido muchas y que en todas me he divertido, me he reído y sobre todo y lo más importante, me ha apartado de los problemas, de los que tenemos todos y los que tiene uno mismo, esos problemas que te amargan día sí día también, hagas lo que hagas, durante esas 2 horas… habían desaparecido.
Tendría que darle las gracias a muchas personas... a quienes me han acompañado durante tantos viajes, a quienes se han preocupado o se han acordado de mí, porque siguen haciéndolo todavía...

Otra cosa que me sorprende mucho es la ilusión que llevo a cada uno de sus monólogos, que, para mi sorpresa, no ha disminuido para nada. Yo diría incluso, que ha aumentado. Y espero que esto siga así por mucho tiempo... Porque cuando voy a un monólogo que he visto ya, me sigo riendo de la misma manera, y me sigo apartando de ese mundo tan nocivo y tan real que tenemos las 24 horas del día para meterme en uno donde, por muy difícil que sea de creer, no hay nada malo... Lo peor que te puede pasar es que no pilles algún chiste, o no te hayas acordado de pasar por el baño antes de sentarte.
Que en pleno 2012, un año en el que no se avecina nada bueno porque todo es sacrificio, puedas distraerte durante un ratito, es esencial... Yo diría que obligatorio.

Y todo esto, hablando solamente del monólogo que es donde al fin y al cabo, me llamó la atención... pero donde terminó por ganarme de verdad fue conocer a un Dani Mateo que, pese a todos los problemas, salía sonriente de ese auditorio o de ese teatro y sobre todo muy agradecido. Con tiempo para los demás y dispuesto a pasar frío o calor si alguien se lo pide.
Sé que posiblemente no sea nada objetiva, pero yo lo recomiendo 100%, todos debéis de tener la suerte de conocer a Dani, no sólo por el simple hecho de que sea humorista y de que te rías con él... recomiendo conocer a una persona de verdad, como ya he dicho en su día. Y un crack entre los cracks... Que ha conseguido tranquilizarme en los momentos más tensos de mi vida, y que es capaz de hacerme reír hasta sin decir nada. Un hombre que por mucho que le digan lo grande que es, y los llenazos que consigue, sigue con los pies en el suelo... y tiene ese puntito de humildad que le caracteriza.
Os podría dar miles de motivos para verlo... su optimismo, sus ganas de sonreír aunque no sean tiempos, su humildad, su confianza, sus abrazos que te llenan de energía positiva, sus paridas, sus ataques de risa, sus "qué idiota soy...", sus improvisaciones... si motivos hay, pero yo creo que si con algo os puedo convencer es diciéndoos que llevo 2 años viéndolo monologuear sin parar, haciendo reír a miles y miles de personas... y a poco que te des cuenta, ves como disfruta con cada sonrisa que saca. Qué queréis que os diga... llevo mucho tiempo observándolo. Y no me arrepiento de nada, ni de las horas que me he pasado viajando, ni del dinero que me he podido gastar. No, es obvio que no me arrepiento, si no todo lo contrario...

Yo me siento profundamente agradecida, por la confianza, por esos abrazos que a mí me transmitían tranquilidad, por todas las sonrisas que me ha sacado y, sobre todo, porque ha conseguido que de una manera o de otra, no me tome la vida demasiado en serio.

Espero y deseo que estos dos años se conviertan en 3, 4, 5... y los que vienen. Que algo me dice que lo que viene es igual o mejor, y no voy a ser yo quien me lo pierda.

Te debo 2 años de sonrisas... así que muchas gracias.


"Te digo una cosa, de todo corazón, habéis tenido una suerte enorme de encontraros... Formáis un gran equipo y no cabe duda de que os tenéis mucho cariño".