20 ene. 2012

El fin del mundo no está tan lejos.


No mucho más.
#stopSOPA

15 ene. 2012

Dos años.

2 años… que se dice pronto, 2 años desde la primera vez que le vi, en aquel Auditorio de Cangas, entre tantísima gente yo estaba atacada. Por fuera se me veía tranquila, pero no, mega nerviosa. Por fin iba a ver al señor Dani Mateo, aquel humorista que tanta gracia me hacía y con el que me reía tanto. Recuerdo perfectamente que estaba en la fila 9, butaca 5; y delante nuestra una fila de señoras con camisetas de Periodistas Fútbol Club, todavía existente por aquel entonces… y se apagaron las luces, empezó a sonar “A little less conversation” de Elvis Presley y a los pocos segundos salió al escenario un hombre sonriente, agradeciendo los infinitos aplausos y sobre todo dispuesto a reírse de la noche que estaba por llegar. Fue una noche alucinante, carcajada tras carcajada no era consciente de que ese monólogo no era ni una sexta parte de todo lo que estaba por venir.

Y desde ese día, desde ese 15 de enero del 2010, empecé a ir a verlo cuando tenía ocasión, cuando podía y para qué mentir, la mayoría de las veces podía. No sé cuántas veces van ya, la verdad es que he perdido un poco la cuenta… sé que han sido muchas y que en todas me he divertido, me he reído y sobre todo y lo más importante, me ha apartado de los problemas, de los que tenemos todos y los que tiene uno mismo, esos problemas que te amargan día sí día también, hagas lo que hagas, durante esas 2 horas… habían desaparecido.
Tendría que darle las gracias a muchas personas... a quienes me han acompañado durante tantos viajes, a quienes se han preocupado o se han acordado de mí, porque siguen haciéndolo todavía...

Otra cosa que me sorprende mucho es la ilusión que llevo a cada uno de sus monólogos, que, para mi sorpresa, no ha disminuido para nada. Yo diría incluso, que ha aumentado. Y espero que esto siga así por mucho tiempo... Porque cuando voy a un monólogo que he visto ya, me sigo riendo de la misma manera, y me sigo apartando de ese mundo tan nocivo y tan real que tenemos las 24 horas del día para meterme en uno donde, por muy difícil que sea de creer, no hay nada malo... Lo peor que te puede pasar es que no pilles algún chiste, o no te hayas acordado de pasar por el baño antes de sentarte.
Que en pleno 2012, un año en el que no se avecina nada bueno porque todo es sacrificio, puedas distraerte durante un ratito, es esencial... Yo diría que obligatorio.

Y todo esto, hablando solamente del monólogo que es donde al fin y al cabo, me llamó la atención... pero donde terminó por ganarme de verdad fue conocer a un Dani Mateo que, pese a todos los problemas, salía sonriente de ese auditorio o de ese teatro y sobre todo muy agradecido. Con tiempo para los demás y dispuesto a pasar frío o calor si alguien se lo pide.
Sé que posiblemente no sea nada objetiva, pero yo lo recomiendo 100%, todos debéis de tener la suerte de conocer a Dani, no sólo por el simple hecho de que sea humorista y de que te rías con él... recomiendo conocer a una persona de verdad, como ya he dicho en su día. Y un crack entre los cracks... Que ha conseguido tranquilizarme en los momentos más tensos de mi vida, y que es capaz de hacerme reír hasta sin decir nada. Un hombre que por mucho que le digan lo grande que es, y los llenazos que consigue, sigue con los pies en el suelo... y tiene ese puntito de humildad que le caracteriza.
Os podría dar miles de motivos para verlo... su optimismo, sus ganas de sonreír aunque no sean tiempos, su humildad, su confianza, sus abrazos que te llenan de energía positiva, sus paridas, sus ataques de risa, sus "qué idiota soy...", sus improvisaciones... si motivos hay, pero yo creo que si con algo os puedo convencer es diciéndoos que llevo 2 años viéndolo monologuear sin parar, haciendo reír a miles y miles de personas... y a poco que te des cuenta, ves como disfruta con cada sonrisa que saca. Qué queréis que os diga... llevo mucho tiempo observándolo. Y no me arrepiento de nada, ni de las horas que me he pasado viajando, ni del dinero que me he podido gastar. No, es obvio que no me arrepiento, si no todo lo contrario...

Yo me siento profundamente agradecida, por la confianza, por esos abrazos que a mí me transmitían tranquilidad, por todas las sonrisas que me ha sacado y, sobre todo, porque ha conseguido que de una manera o de otra, no me tome la vida demasiado en serio.

Espero y deseo que estos dos años se conviertan en 3, 4, 5... y los que vienen. Que algo me dice que lo que viene es igual o mejor, y no voy a ser yo quien me lo pierda.

Te debo 2 años de sonrisas... así que muchas gracias.


"Te digo una cosa, de todo corazón, habéis tenido una suerte enorme de encontraros... Formáis un gran equipo y no cabe duda de que os tenéis mucho cariño".