15 mar. 2012

Que nadie lo entiende.

Quería enseñaros un texto, un texto que ha escrito una amiga... gran amiga.
Y soy de las pocas que entiende todo lo que escribe, Me apetecía enseñároslo, porque me hace recordar grandes cosas...
"Jamás pensé que se podría echar tanto de menos a un lugar o una hora.
Un “4 y media en las Tablas”.
Una forma de sonreír, diferente al resto, más brillante, más feliz… más sonrisa que nunca.
Con más ilusión, más ganas, más fuerzas que en cualquier otro lugar y momento.
Una forma diferente de ver la vida, mucho más divertida.
Y unas personas que me hacían feliz durante unas horas al día. Día a día.
Unas personas que el verlas 5 minutos me hacían sonreír durante mucho tiempo. Incluso un año después.
Un coche. El coche más feo que he visto. Pero que cuando el dueño salía, yo sonreía, y solo esperaba a que se acercara y gritara un “¡pero qué hacéis aquí!”
Un final que me ha marcado más de lo que nada podrá hacerlo.
Y cada uno es único. Son perfectos. Son necesarios, de verdad que lo son.
Son mis recuerdos, de mi programa, de mis personas preferidas.
Que los echo de menos, es poco.
Creo que nadie entenderá nunca este… sentimiento, por llamarlo de alguna forma, que se ha creado. Es imposible si no se ha vivido. Es completamente loco.
Es completamente… nosotros.
Es lo mejor que me ha podido pasar.
¿Sabéis que echo de menos?
Despertarme por la mañana, tener un día horrible, pero llegar a casa, encender la tele, y que el mundo se parase, porque ESA era mi hora.
Echo de menos comentarlo, y que hubiese gente que de verdad se sentía como yo.
Que me sacaran de mi vida, durante un rato, y reírme.
Echo de menos el sentir que era parte de algo. Que ellos eran parte de mí.
El pensar que esto era eterno.
Echo de menos volver en el metro, muerta de cansancio y con ganas de volver.
Echo de menos el 28 de junio, el día que empezó mi aventura.
El conocer gente, y más gente, y quedarme con la que de verdad sigue en mi vida, y seguirá mucho tiempo.
Echo de menos que me temblaran las piernas al ver a Ángel Martín, y sentir esa admiración única que siento hacia él.
Verles salir, uno por uno, con una sonrisa para mí. Para nosotros.
Echo de menos esa puerta. Esas pintadas. Hasta esos guardias que te miraban mal si cruzabas.
Echo de menos que me diera igual todo si estaba ahí.
El calor, el frío, los nervios, las ganas de comerme el mundo.
Echo de menos saberme hasta que coche es de quien.
Conocer a todo el mundo.
Echo de menos que mi hermana me llamase, y me soltase: “¿estás ahí otra vez?”
El camino hacia el Mc Donals, porque me moría de hambre, de haber bailado, gritado, cantado, y hablado como no lo había hecho en muchos días.
Les echo de menos.
Me echo de menos a mí allí.
Echo de menos hasta el último día que fuimos.
Echo de menos, hasta pensar que algún día echaría de menos. Y ahora que lo hago, me gustaría volver a atrás y decirme a mí misma que disfrutase, que estaba viviendo una historia que recordaría siempre. Porque fue nuestra historia. La historia de unas personas que hicieron lo posible por conocer a quienes les alegraban los días, y lo consiguieron, incluso más de lo que esperaban. La historia de una niña que fue creciendo a base de humor.
Sé que va a pasar mucho, pero mucho tiempo, y aun seguiré echándoles de menos.
Echando de menos esa sensación. Y es algo que no voy a poder remediar.
No sé cómo explicar lo que han hecho por mí. Simplemente me hicieron cambiar una manera de ver la vida.
Cuando descubrí ese programa en la Sexta, ni siquiera me imaginaba que iba a ser todo esto… sólo… me hacía gracia. Y poco a poco, convertía mis días negros en algo totalmente diferente. Llegaron en el momento perfecto… en el momento en el que no sabía hacia dónde ir. Y fui hacia el lado correcto. Y gracias a ellos conocí a mis amigas. Conocí lo que iba a ser mi forma de ser. Mi forma de mirar, y la forma que me gustaría vivir. Porque me enseñaron, aunque parezca increíble, que sonría.
Porque ellos lo hicieron por mí durante 5 años, para que lo consiguiera. Y ahora lo quiero hacer por ellos.
Y la verdad, tengo suerte de tener este vacío. Eso significa que me hicieron feliz. Y creo que eso que yo sentí, pocas personas lo han hecho. Esa admiración y cariño. Y me enorgullezco de decir que formé parte en algo especial y único. Porque fue el plan perfecto de nuestras vidas.
"

Si terminas este texto con lágrimas en los ojos es que has sentido lo mismo. Es que conoces esa sensación. Esa sensación que no vuelve.
Porque yo también los echo de menos...