6 may. 2012

Y como tú ninguna.

Ella.

17 de febrero de 1994.
Tras haber aparecido en su vida hace pocos meses, decidí que ya era hora de ver luz, de salir y conocer este pequeño mundo que años más tarde se iba a convertir en mi vida.
Salí, he de reconocer que le di mucho la lata, que salí pronto, mal y fea. Realmente las cosas no pintaban bien, pero me hicieron fuerte desde el minuto uno de mi vida. Y con mis 7 meses de vida, me quedé.
Desde ahí, es verdad que yo quedé marcada en su vida (ya no sólo por las cicatrices de la cesárea), pero realmente ella quedó en la mía para siempre.
Con ella aprendí a caminar, a hablar, me educó, me cuidó y año tras año me enseñó a tener unos valores, unos principios en la vida, a ser sincera, a arriesgar para poder ganar y a confiar en mi misma.
También supo hacerme ver cuándo me equivocaba, me enseñó a rectificar, me mostró que las segundas oportunidades a veces pueden salir bien. Y que con el paso del tiempo, al contrario de lo que tú pensabas, no sólo aumentan las responsabilidades, sino también los miedos. Miedos que debías afrontar con todas tus ganas y tu fuerza.

Me hizo ver que "madre" no es el sinónimo de perfección; pero si de trabajo, lucha y paciencia. Cuánta paciencia...
Me daba con la zapatilla cuando me tenía que dar, y 2 de cada 3 broncas las escuchabas desde el salón.
1, 5, 8, 10, 12, 14 años... yo iba creciendo y cada día más la entendía. Con el paso del tiempo me he sentido más orgullosa de ella.
Pero el día que me quedará marcado para siempre, será ese en el que tras una mala (por no decir horrible) noticia, ella cogió sus cosas, nos miró fríamente y nos dijo "vámonos a comer por ahí, que tengo ganas". Ese día recordé a mi madre levantándome tras caerme en el parque, secándome las lágrimas tras una pelea entre amigas, o apagando su televisor para preguntarme la lección. Sonreí, y me di cuenta de que todo lo que me había dicho en su día era cierto... Tienes que confiar, confiar en ti misma. Confiar en los demás, y sobre todo, confiar en que todo va a salir bien. Y si no es el caso, disfrutar hasta el último segundo.
Ella lo hizo, disfrutó hasta el último segundo de su vida... planeando viajes futuros, sonriendo y dejando en este mundo una familia que la adoraba. Y que lloró y llorarán por muchos años su ausencia.
Nunca me olvidaré de tantas y tantas charlas junto a ella, porque "si en algún momento falto, sé que harás las cosas bien". Porque yo pensaba que su confianza, su cariño y su amor de madre la cegaba, y que por eso veía en mí una hija "madura", responsable y con ganas de ser mejor persona.
Pero me he dado cuenta de que no es así... de que no solamente confiaba en mí, sino en ella misma. En todo lo que me había enseñado y me había inculcado en estos 16 años que estuvo conmigo. Porque supo dar su última lección de vida. 

Dicen, yo la verdad es que no hago mucho caso, que cada primer domingo de mayo hay que celebrar y homenajear su trabajo, hay que homenajearlas a ellas, hacerles un regalito, o recordarles que las queremos. Abrazarlas, mimarlas, demostrarles que todo su esfuerzo se verá recompensado.

Sé que no soy quien para aconsejar a nadie, tengo 18 años y lo máximo que he hecho en mi vida ha sido estudiar y comer todo lo que ponía mi madre en el plato. Pero sólo os pido un favor...
No las abracéis, no las miméis, no celebréis con ellas que son las mejores solamente un primer domingo de mayo. Porque cuando os falte, el vacío que tendréis será mayor y más largo que 24 simples y cortas horas.

No cometas errores con ella, te ha dado la vida. Abrázala un día porque sí, dile que la quieres por todos esos años que te ha protegido. Agradécele el que en su día no te haya dejado salir, porque tenías que estudiar para un examen que aprobaste gracias a su paciencia. Hazle un regalo cuando te apetezca... no cuando "tenga que ser". Sorpréndele, haz que sonría. Hazle reír. Dale todos los años de felicidad que ella te ha dado a ti cuando eras crío.

Pero sobre todo y lo mejor que puedes y podrás hacer por ella... es que se sienta orgullosa de ti.

¿Os acordáis de la frase de "VIVE TU VIDA DE TAL MANERA QUE CUANDO MUERAS, TÚ SONRÍAS, Y TODOS A TU ALREDEDOR LLOREN"?


Yo viviré mi vida de tal forma que, cuando muera... ella y yo sonriamos, y todos a mi alrededor lloren.

Feliz día de la madre.